El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este inicio de 2026 una nueva fase en su estrategia de seguridad: el inicio de operaciones terrestres intensificadas contra los cárteles de la droga. Desde la Casa Blanca, el mandatario aseguró que, tras haber reducido el tráfico por vía marítima, su administración ahora se enfocará en el terreno, clasificando oficialmente a los cárteles mexicanos y a la MS-13 como organizaciones terroristas extranjeras.
Este endurecimiento de la postura estadounidense ocurre en un contexto de alta presión diplomática hacia México. Washington busca ahora que fuerzas estadounidenses acompañen a elementos mexicanos en operativos contra laboratorios de fentanilo, una propuesta que la presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado firmemente, reiterando que la cooperación se limitará al intercambio de información y acciones conjuntas acordadas, sin presencia de tropas extranjeras en territorio nacional.
Controversia diplomática: El “Golfo de América”
Durante la misma conferencia, Trump generó tensiones al referirse al Golfo de México como el “Golfo de América”, argumentando un dominio mayoritario de su litoral.
- Rechazo oficial: El gobierno de México rechazó de inmediato esta denominación, recordando que se trata de un espacio marítimo compartido y regulado por leyes internacionales.
- Burlas sobre el nombre: El mandatario incluso mencionó de forma informal la idea de renombrar la zona como “Golfo Trump”, calificándolo como una broma interna, lo que sin embargo provocó reservas en el ámbito diplomático por la soberanía de las aguas.
- Política exterior: Trump también cuestionó la utilidad de la ONU, sugiriendo la creación de una instancia alterna para la resolución de conflictos, lo que marca un distanciamiento mayor de los organismos multilaterales tradicionales.



