La tormenta tropical Lorena continuó su desplazamiento paralelo a las costas de Baja California Sur sin impactar directamente en territorio mexicano, tras degradarse de huracán categoría uno durante la madrugada del jueves, informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Aunque la alerta disminuyó, las autoridades advirtieron que las lluvias torrenciales e intensas persistirán en varios estados del noroeste, con efectos que incluyen deslaves, inundaciones y cortes de energía.
En sesión del Consejo Estatal de Protección Civil, el gobernador de Baja California Sur, Víctor Manuel Castro Cosío, confirmó que la alerta se redujo a nivel azul en La Paz y Los Cabos, y a verde en Comondú, Loreto y Mulegé. Sin embargo, se mantienen medidas preventivas, con personal y maquinaria desplegados en el norte de la entidad, donde se prevé un repunte de precipitaciones. Hasta la tarde del jueves, 161 personas habían ingresado a refugios en Los Cabos, 89 en Mulegé y tres en Loreto.
Las intensas lluvias provocaron deslaves en distintos puntos de la carretera transpeninsular. En Los Cabos, a la altura de Costa Azul, se registró un deslizamiento de tierra en el kilómetro 28.5, además del incremento en los niveles de los arroyos San José Viejo, El Limón y Seco. La Coordinación Nacional de Protección Civil reportó 50 vehículos varados, tres viviendas de material endeble arrastradas por la corriente y cinco más con ingreso de agua. También se registraron cortes de energía eléctrica y encharcamientos urbanos, aunque la mayoría de los servicios ya fueron restablecidos.
En el municipio de La Paz, un deslave en el kilómetro 112 de la carretera a Los Barriles obligó al rescate de cinco personas atrapadas en vehículos, mientras que en la comunidad de Palo Escopeta se reportaron fallas eléctricas. En Cabo San Lucas, autoridades municipales realizaron una jornada de limpieza en la playa El Médano y en áreas de anidación de tortugas marinas.
Los efectos de Lorena también se sintieron en otros estados. En Sonora, el gobierno estatal habilitó 144 refugios temporales para proteger a pobladores en zonas vulnerables, mientras que en Chihuahua el desbordamiento de la presa Las Lajas ocasionó un deslave que afectó la carretera Flores Magón–Casas Grandes, lo que generó largas filas de vehículos y cierre parcial de la vía.
De acuerdo con el SMN, a las 18:00 horas del jueves el centro de Lorena se localizaba a 255 kilómetros al sur-suroeste de Punta Abreojos, con vientos sostenidos de 85 kilómetros por hora y rachas de hasta 100. Se prevé oleaje elevado en la costa occidental de Baja California Sur, así como ráfagas de viento de hasta 70 kilómetros por hora en la región. Los pronósticos apuntan a que el sistema continuará debilitándose de manera gradual durante este viernes.



